La aplicación de los cabezales hidráulicos montados sobre excavadoras es muy útil en el desbroce o triturado de zonas poco accesibles a otros vehículos, y su uso va desde los trabajos en caminos, cunetas, acequias de riego, jardines, agricultura, o trabajos para los ayuntamientos, hasta los grandes triturados en cortas para abrir trochas de autopistas o ferrocarriles con las excavadoras más potentes y en las grandes obras públicas.